sábado, 31 de enero de 2009

A la hora que más rico se está durmiendo

En la hora más callada de la noche, aquella que precede al alba y es anunciada a todos por su frío; en esa hora donde todavía no se han roto los hilos oníricos del ayer y el mañana.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

-me dijo Jonás ibn Gabirol

-Este miedo del hombre antecede al año mil y seguirá después de él, es un miedo a la vida, un miedo a la historia, un miedo a la muerte, un miedo a Satanás, un miedo a uno mismo, un miedo a todo.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Hace mil años

El milésimo año de la Encarnación del Señor se había convertido en una fiesta de prodigios y espantos.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

La muchedumbre se los tragó

Ambos se metieron en la multitud, con cuerpo humillado y paso lento, perseverando en una regla monástica que los hacía destacar a cada momento su insignificancia corporal. La muchedumbre se los tragó, como si no hubiesen sido nunca.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Tomar las armas hasta morir

-Desde el comienzo de los tiempos no hemos dejado de morir.
-Y de imaginar.
-Si no defendemos el paraíso terrenal, que creó Dios para nuestro solaz, 
no seremos dignos de llamarnos hombres. -Agregué.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

La Envidia

-El demonio de la envidia, que todos llevamos dentro, sacó los enemigos de nuestras entrañas y nuestro camino se llenó de sierpes.

-Este enemigo nuestro, más que las carencias, más que las lluvias, más que los fríos, más que los calores y los vientos, más que los daños, más que los sarracenos nos trajo a nuestra actual miseria.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Brillaban sus ojos amorosos

Jimena trataba de disimular la panza bajo la ropa. Al quitarse el día anterior la grasa de las mejillas, parecía que no solamente se había despercudido, sino que se había llevado el color en la lavada. Brillaban sus ojos amorosos.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Alfonso de León, Visiones del Año Mil

Yo soy el salmo que profieren los labios, yo soy la lengua que fué creada por el Verbo para proferir los salmos, yo soy el silencio que prosigue a los salmos.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Beberé el hilo de la luz nocturna en tus dos lunas

La abracé fuertemente. La amé otra vez, como manda San Jerónimo, con serena pasión. 

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Luego te explicaré

Sólo te digo ahora que llegarán a ti las fuentes y los ríos que entran en la mar, a tu cuerpo todas las aves que se posan en las ramas. Tú serás árbol de vida.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

domingo, 25 de enero de 2009

Sois mujer manceba y hermosa y en buena sazón

Sois mujer manceba y hermosa y en buena sazón -la acaricié las mejillas con las manos, que se deslizaron hasta tocarle los pechos y se los saqué al aire como panes.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

El Demonio hace a los hombres mudos

El Demonio hace a los hombres mudos; cuando él huya de ti, podrás hablar.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

en estos tiempos de desempleo

"Aquel que dá de comer al pueblo menudo, a las arañas y las mariposas, me alimentará con luz de los cielos; a mí, la sombra."

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Señora, te espiritaré los adentros.

Jimena de mi vida, holgad aquí hasta el alba, de mi no partáis de ninguna guisa y yo os daré lo que te pluguiere. En buena hora nació el hombre que vos habrá esta noche. Prenderé la lumbre de las hachas para mirar en ti la hermosura del mundo que en tu cuerpo es junta. 

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Las camas están hechas

Las camas están hechas, falta quién las caliente.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

visión de un cadáver

Ya había muerto y se habían quedado sus ojos fijos en el terror completo, su boca abierta en un grito mudo.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Deja que el tiempo muerto quede muerto

-Un día un hombre acostumbrado a soñar cae en la noche de sí mismo y tan cercanas y materiales ve las invenciones de su sueño que llega a creer en su existencia verdadera, y entre más reales las encuentra en su interior más él mismo se va haciendo irreal, más él mismo se va convirtiendo en sueño. -expresó.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

miedo y muerte

...ignorantes de que el miedo y la muerte vienen de adentro y no de afuera, y sobreviven al tiempo y al cadáver, que la vida es miedo cumplido.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

Por demasiada dulzura, la mosca se queda pegada en la miel

Quién se acostumbra mucho al ombligo de las mujeres no hallará la puerta de salida hacia sí mismo ni hacia el mundo.

Homero Aridjis - El Señor de los Últimos Días

sábado, 24 de enero de 2009

tienes razón

En eso que dijiste de que yo tengo siempre la razón, tu la tienes.

Fernando del Paso - Palinuro de México

El día es nuestro

Mi largo viaje de un día hacia el principio de una noche que parecía que nunca iba a llegar.

Fernando del Paso - Palinuro de México

escandalizada por su propia ternura

Pequeña y con su piel de seda escandalizada por su propia ternura.

Fernando del Paso - Palinuro de México

Hermosa

La mañana era una de esas que se llaman hermosas, con sol y cielo.

Palinuro de México - Fernando del Paso

carácter, seguridad, voluntad, vida, zen

Lograr la plena seguridad y la falta de temor es el objetivo del Zen.

El Zen es una cuestión de carácter y no de entendimiento, lo que significa que el Zen emana de la voluntad como primer principio de la vida.

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

Método Zen

De acuerdo con la actitud Zen hacia la visión intelectual, su fin de enseñar no es, como en occidente, una creciente sutileza del pensamiento lógico, sino que su método "consiste en ponerlo a uno en un dilema, del cual debe tratarse de escapar no atravez de la lógica sino a través de un espíritu elevado". En consecuencia, el maestro no es un maestro en el sentido occidental. Es un maestro, en tanto que ha dominado su propio espíritu, y por ello es capaz de comunicar al discípulo la única cosa que puede ser comunicada: su existencia. "A pesar de todo lo que puede hacer el maestro, es incapaz de hacer que el discípulo se apodere de la cosa, a no ser que él esté plenamente preparado para ello... La captación de la realidad última debe ser hecha por uno mismo".

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

cambio de carácter

El Zen no puede entenderse si no se toma en consideración la idea de que alcanzar la verdad está indisolublemente ligada a un cambio de carácter. La transformación del carácter es una condición de la salvación

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

¡Mentira!

 No hay algo que pueda llamarse "la consciencia" ni algo que pueda llamarse el "inconsciente". Hay grados de consciencia-conocimiento y de inconsciencia-desconocimiento.

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

Vemos la realidad deformada

Sólo cuando el paciente entra en contacto con su inconsciente puede superar las distorsiones producidas por él mismo y ver a la persona del analista, así como a la de su padre o su madre, tal como son.

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

Las palabras sustituyen cada vez más a la experiencia

La persona cerebral es la persona enajenada: Me refiero al hecho de que creo que veo -pero sólo veo palabras; creo que siento, pero sólo pienso sentimientos.

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

Es la realización en la experiencia del humanismo

Hacer el inconciente consciente transforma la mera idea de la universalidad del hombre en la experiencia viva de esa universalidad; es la realización en la experiencia del humanismo. 

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

Para los que sufren de enagenación

Para los que sufren de enagenación, la curación no consiste en la ausencia de la enfermedad, sino en la presencia del bienestar.

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

Lo que el zen nos propone hacer es:

Buscar la iluminación para uno mismo y ayudar a otros a alcanzarla.

Hacer el bien
Evitar el mal
Purificar el propio corazón
Éste es el camino del Buda

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

hasta las llamas son frescas y refrescantes

Para la práctica apasible de la dhyana (meditación) no es necesario ir al retiro de la montaña. Ten la mente limpia de todas las pasiones, y hasta las llamas son frescas y refrescantes.

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

¿Alguna pregunta?

Cualquiera que sea la formulación que pueda hacerse sobre cualquier tema, está sin remedio en la superficie de la consciencia en la medida en que puede reducirse de alguna manera a un tratamiento lógico.

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

La verdad que libera

El entendimiento puede formular todo tipo de preguntas -Y es perfectamente correcto que lo haga-, pero esperar una respuesta definitiva es pedirle demasiado, porque esto no está en la naturaleza de la intelección.

Budismo Zen y Psicoanálisis - D.T. Suzuki / Erich Fromm

El submarinismo es tan ridículo como la aviación

Hay un divino impulso en los barcos, que los peces profundos deben mirar atónitos desde el fondo, como nosotros contemplaríamos sin comprenderlas, sólidas nubes que viajaran de un astro a otro. Un divino impulso profundamente humano que no tienen los egoístas mosquitos que son los aeroplanos y que eterniza el arca bíblica. Cuando se alcance la perfecta civilización, cada hombre selecto vivirá en alta mar, con su barco, sin cuidado alguno por lo que acontezca en la cambiante tierra. Sobre el mar, a merced del mar y no dentro. El submarinismo es tan ridículo como la aviación.

Return ticket - Salvador Novo

¿Qué pasa dentro de los hombres valientes?

Quién sabe , quién va a saber nunca lo que pasa dentro de los hombres valientes cuando tienen una bala muy cerca del corazón.

Palinuro de México - Fernando del Paso

Habló con tal desenvoltura que bien podría renegociar el TLC

–Conozco a un cabrón que tiene pura chamaquita.
Ya he trabajado con él, es seguro, no te roban
y todo es muy discreto. Deja llamarle.
Habló con tal desenvoltura que bien podría
renegociar el TLC.

Ahí está la gorda que
vende burbujas, metida en unas mallas de lycra, al
lado de un tipo cuya cara parece retrato hablado de
la PGR.

–¿Entonces qué quieres saber? –la voz de El
Quemado repta por las paredes.


Revista eme-equis

La muerte es una ilusión

El sargento Andderson no le tiene miedo a la muerte porque sabe que mientras esté vivo está vivo, y cuando esté muerto estará muerto y no le dolerá, ni sentirá nada. Sabe que la muerte es una ilusión.

Fernando del Paso - Palinuro de México